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Gestión y ERP

TPV para tiendas de ropa con tallas y colores

Programa de gestión y TPV para tiendas de ropa y moda que trabajan con tallas y colores, sea una sola tienda o una cadena. Funciona en el navegador: en el ordenador del mostrador, en una tableta o en el móvil. Vendes, cobras, recibes mercancía y ves cómo va el negocio sin instalar nada en ningún puesto.
  • Preparado para VeriFactu
  • Stock por tienda y talla
  • También desde el móvil

Tallas, colores y tiendas, por fin en una sola pantalla.

Tu programa de tienda funciona, pero cada año cuesta más.

Muchas tiendas de ropa llevan el negocio con un programa de escritorio que nació hace quince o veinte años. El servidor tiene un Windows sin soporte, la copia de seguridad depende de que alguien se acuerde y el programa solo se usa desde los ordenadores de la tienda.

Cambiar da miedo por dos motivos. Los datos: años de artículos, clientes y ventas que no puedes perder. Y la gente: nadie quiere pasarse semanas aprendiendo un programa nuevo con la tienda abierta. Con nuestro TPV traemos del programa actual tus artículos, clientes, ventas, stock y precios, y los dos programas conviven durante el periodo que acordemos antes de apagar el viejo.

TPV y programa de gestión: dos pantallas, cada una para lo suyo.

El mostrador tiene su pantalla: arriba buscas, a la derecha se va formando el ticket y el botón de cobrar está siempre a mano. La oficina tiene la suya, Gestión, con una barra lateral ordenada por lo que haces: catálogo, operación del día, existencias y dirección. Quien está en caja no necesita ver la oficina, y quien lleva la tienda pasa de una a otra con un clic.

Como es desarrollo propio de 3L, se puede adaptar a tu forma de trabajar: nos cuentas qué necesitas y te decimos qué se puede hacer, en qué plazo y con qué coste.

Vender es buscar y cobrar, con el stock de cada talla a la vista.

Pasas el lector por la etiqueta, o escribes la referencia o parte de la descripción, y el artículo sale con su precio y las existencias de la tienda. Si preguntan por otra talla, la matriz de tallas y colores enseña de un vistazo cuántas quedan de cada una en la tienda, sin ir al almacén a mirar.

Arriba eliges quién atiende, que no tiene por qué ser quien abrió la sesión, y el puesto lo recuerda. El cliente es opcional: lo buscas por nombre, código, NIF o teléfono, o lo das de alta en el momento con su nombre y su móvil.

El cobro admite varios medios a la vez: efectivo, vale y tarjeta, diciendo con cuál de tus bancos para que el ingreso cuadre luego con el extracto. Si el cliente deja una parte a cuenta, el resto queda pendiente en su ficha. Para una devolución o un cambio, buscas el ticket y marcas qué vuelve y qué se lleva. El ticket sale por la impresora de tickets o desde el navegador, y se puede reimprimir.

Cierre de caja y arqueo, cuadrados cada noche.

La caja se abre con su fondo y, durante el día, se anotan las entradas de cambio y los gastos con su concepto. Si algo no cuadra, las operaciones de hoy enseñan qué se ha vendido, quién atendió y cómo se cobró, y cada ticket se puede reimprimir. Si una prenda tiene que irse a otra tienda, el traspaso sale del propio mostrador pasando el lector, sin esperar a la oficina.

Al cerrar, cuentas lo que hay en el cajón y el arqueo enseña el descuadre junto a las ventas, los descuentos, cada medio de cobro y cada tarjeta, los cobros de clientes y las entradas y salidas. El resumen y la tira salen por la impresora de tickets, y los cierres anteriores quedan a la vista.

Albaranes de proveedor: recibir mercancía es dar de alta artículos.

En la recepción eliges el proveedor y, si el artículo es nuevo, lo creas ahí mismo: modelo del proveedor, familia, descripción, colores y tallas. El código del artículo se asigna solo a partir de la familia. Tecleas el coste y el margen y sale el precio de venta sin IVA: 200 € de coste con un margen del 200 % son 600 €. Al grabar quedan el artículo, su matriz con los códigos de barras, los precios y el albarán, con el stock ya sumado.

En la ficha de cada proveedor quedan su tallaje y su margen habituales, y la equivalencia de sus colores con los tuyos: su «NERO» es tu negro. Los albaranes se facturan desde Compras con el número y la fecha de la factura del proveedor, pronto pago, descuento comercial, portes y régimen de IVA: normal, intracomunitario o con recargo de equivalencia. Hay devoluciones a proveedor y abonos, y etiquetas de un albarán entero de una vez.

Gestión de tallas y colores: cada artículo, con su matriz.

La ficha del artículo reúne sus datos y lo que costó comprarlo, la matriz de tallas y colores con el stock de la tienda que elijas, la tarifa y los movimientos: cuándo entró, qué albarán lo trajo, dónde se vendió y a qué tienda se traspasó. La rebaja se programa con fecha y entra sola ese día sin cambiar el precio de hoy, y cada color guarda su histórico de precios.

Las familias tienen jerarquía, de la sección a la subfamilia, y el código del artículo nace de ahí: sacar todos los complementos es un solo filtro, no una lista hecha a mano.

Balance de almacén e informes de ventas: lo que dice el negocio.

El panel de inicio responde a lo que se pregunta cada mañana: cuánto se ha vendido hoy y en el mes, el ticket medio, lo devuelto y el stock. Enseña la evolución día a día, por dónde entra el dinero y cada tienda frente a las mismas fechas del año anterior. Y avisa de lo que hay que arreglar, como artículos con stock y sin precio.

En Informes tienes las ventas por periodo, los más vendidos, los medios de cobro con la comisión de cada tarjeta, el stock y el balance de almacén: existencias iniciales, entradas, salidas y existencias finales de cada artículo y color, con filtros por tienda, temporada, proveedor, familia o color, y con tallas si las quieres. Todo se exporta a CSV para Excel. El inventario se cuenta pasando el lector y solo se regulariza la diferencia.

Cada cliente, con su cuenta al día.

La ficha del cliente reúne sus datos, todo lo que ha comprado, lo que debe, sus cobros y sus facturas. Desde el mostrador se abre su cuenta: qué compró, en qué tienda y qué le queda por pagar, con la opción de reimprimir un ticket o empezar una devolución desde ahí. Un plazo se cobra en efectivo o con tarjeta, diciendo cuál. Los vales tienen su histórico y su caducidad, y puedes sacar a CSV los clientes que tienen email.

TPV en el móvil: también vendes desde el probador.

Nuestro TPV es un software de gestión de tiendas que funciona en el navegador, y en el móvil se adapta a la pantalla. Se añade a la pantalla de inicio y se abre como una aplicación, sin la barra del navegador. La cámara lee la etiqueta de la prenda, así que puedes hacer la venta desde el probador y ver al momento qué tallas quedan. Si pagan con tarjeta, el cobro se pasa por tu datáfono.

El TPV en el móvil, con la misma búsqueda y el mismo ticket.
La cámara del móvil leyendo la etiqueta de una prenda: el artículo entra en la venta.

Cada uno ve lo suyo, y el dinero deja rastro.

Hay tres perfiles. El de caja, con su tienda asignada, vende y cobra en esa tienda y no entra en Gestión. El de encargado lleva compras, artículos, clientes e informes, y el de administrador, además, los usuarios. En los puestos compartidos no hay «recordar sesión».

Cada venta, devolución, cobro, entrada o salida de caja y cada cierre guarda qué usuario lo hizo, y la venta también quién atendió. Los cobros no se borran, y cada precio nuevo guarda quién lo fijó. La numeración de los tickets es correlativa y sin huecos dentro de cada serie, también con dos cajas vendiendo a la vez.

Cambias de TPV y tus datos vienen contigo.

Si tu programa actual deja leer sus datos, preparamos una carga para él que trae artículos, clientes, ventas, stock y precios. Es repetible: se ejecuta tantas veces como haga falta y cada vez carga desde cero. Antes del cambio, los totales se comparan con tu programa actual. En el primer proyecto, con más de diez años de ventas y unos 240.000 registros, los cobros con tarjeta y en efectivo cuadraron al céntimo.

Después, doble marcha: los dos programas conviven durante el periodo que acordemos antes de apagar el viejo. La base de datos es PostgreSQL, y el mismo código calcula la venta en el navegador y en el servidor, así que lo que ves en pantalla es lo que se cobra.

¿Es para tu tienda de ropa?

Es para ti si…

  • Llevas una tienda de ropa o varias, y trabajas con tallas y colores.
  • Tu programa actual funciona, pero el servidor o las copias te quitan el sueño.
  • Quieres ver cómo va el negocio desde cualquier sitio, también desde el móvil.
  • Quieres vender y mirar el stock desde el probador.
  • Necesitas saber qué se vendió, con qué tarjeta y quién lo hizo.

No es para ti si…

  • Necesitas tienda online, marketplaces o un programa de puntos.
  • Llevas varias empresas en el mismo programa.
  • Quieres la contabilidad, las remesas o los efectos dentro del mismo programa.

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Preguntas frecuentes sobre el TPV para tiendas de ropa.

  • No. Basta con Chrome o Edge en cada puesto, y en el móvil se añade a la pantalla de inicio desde el navegador. El servidor, en tu tienda o en la nube, lo instalamos nosotros.
  • Sí. Cada tienda tiene su caja y su serie de tickets, el stock se ve por tienda y talla, y los traspasos entre tiendas se hacen pasando el lector.
  • Sí. Un lector USB escribe el código y pulsa Intro, justo lo que espera el TPV. Sin lector a mano, la cámara del móvil lee las etiquetas EAN-13.
  • Está preparado para impresoras de tickets de red ESC/POS de 80 y 58 mm, con corte de papel y apertura de cajón, y también imprime por el navegador. Tu modelo lo probamos en la puesta en marcha. Si el servidor está en la nube, la impresora se le conecta por una red privada.
  • En un servidor en tu tienda o en la nube, con HTTPS y la base de datos cerrada a internet. Si contratas la copia de seguridad, se hace cada día y se comprueba sola, restaurándola en una base de prueba.
  • Sigues vendiendo. La caja trabaja sin conexión y, cuando vuelve internet, todo queda al día en el servidor.
  • Depende de cuántas tiendas y puestos tengas y de lo que haya que traer de tu programa actual. Pide precio y te lo detallamos: instalación, migración, puesta en marcha y mantenimiento.
  • Sí. Cada ticket y cada factura quedan en su registro de facturación encadenado, con su código QR, como pide VeriFactu (RD 1007/2023). Hacienda anunció el 5 de octubre de 2026 que la obligación pasa a octubre de 2028 para sociedades y autónomos, pendiente de publicarse en el BOE.
  • Cada artículo tiene su matriz de tallas y colores con sus códigos de barras, que se crea al recibir la mercancía. En la venta, la matriz enseña de un vistazo cuántas quedan de cada talla en la tienda, y en la ficha del artículo ves el stock de cada color y talla en la tienda que elijas.
  • Sí. Buscas el ticket y marcas qué vuelve y qué se lleva. Los vales tienen su histórico y su caducidad.
  • Si tu programa actual deja leer sus datos, sí. Preparamos una carga que trae artículos, clientes, ventas, stock y precios, se repite tantas veces como haga falta y, antes del cambio, los totales se comparan con tu programa. Después, los dos programas conviven el tiempo que acordemos.
  • Sí. La rebaja se programa con fecha y entra sola ese día, sin cambiar el precio de hoy. Cada color guarda su histórico de precios.
  • Sí. Al recibir la mercancía se crean los códigos de barras, y las etiquetas de un albarán entero salen de una vez.
  • Sí. Cada venta guarda quién atendió y qué usuario la registró.
  • Se cuenta pasando el lector y solo se regulariza la diferencia.
  • En las compras, sí: al facturar los albaranes de proveedor eliges el régimen de IVA, normal, intracomunitario o con recargo de equivalencia.

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