Consulta de verdad tus datos
Cuando le preguntas por tus facturas vencidas, consulta de verdad tus facturas vencidas y te da las cifras exactas. No inventa respuestas a partir de lo que ha leído en internet.
La información de tu empresa está repartida: el ERP por un lado, el correo por otro, un Business Central, una base de datos con el histórico. El Asistente IA se conecta a varios sistemas a la vez, razona a través de ellos y te responde con datos reales. Le escribes - o le hablas - :
Y responde consultando tu sistema, con tus permisos. Funciona 100 % en tus servidores: ninguna información sale de tu empresa.
La mayoría de las empresas no tienen un sistema: tienen varios. El ERP por un lado, el correo por otro, un Business Central heredado, una base de datos con el histórico, la documentación en SharePoint. Para cruzar esa información hay que ir saltando de aplicación en aplicación, cada una con su pantalla y su forma de buscar. Hemos construido algo distinto: un Asistente IA que trabaja como lo haría una persona con ratón y teclado, pero que puede conectarse a varios sistemas a la vez y razonar a través de ellos. No es un chatbot de ayuda genérico ni un buscador con otro nombre: es una capa conversacional sobre toda tu operativa, sea cual sea el sistema que hay detrás.
El Asistente IA es un modelo de lenguaje - inteligencia artificial generativa - conectado a los datos y a las operaciones reales de tu empresa. Entiende preguntas y órdenes en español natural, decide qué información necesita, la obtiene del sistema correcto y te responde con un texto claro acompañado de datos exactos.
Cuando le preguntas por tus facturas vencidas, consulta de verdad tus facturas vencidas y te da las cifras exactas. No inventa respuestas a partir de lo que ha leído en internet.
Si no puede acceder a un dato, te lo dice - no se lo inventa - . Y si la petición es ambigua, pregunta en lugar de adivinar.
Cuando le pides crear o modificar algo, no toca nada por su cuenta: te lo propone y espera tu confirmación.
A diferencia de la mayoría de «copilotos», el motor no está soldado a un ERP concreto. Los sistemas se conectan por fuera mediante conectores, añadir uno nuevo es escribir su conector, sin tocar el asistente.
El Asistente no accede a las bases de datos a lo loco. Usa un catálogo de «herramientas»: cada una es una acción concreta y controlada - ranking de clientes por facturación, facturas pendientes de cobro, resumen de ventas del periodo, buscar cliente, leer correo… - con sus reglas y validaciones. Si la petición es ambigua, pregunta en lugar de adivinar, y si pides una acción que modifica datos, siempre se detiene a pedirte permiso antes de hacer nada.
Entiende tu intención a partir de la frase que le escribes o le dictas.
Selecciona la acción adecuada - y el sistema al que pertenece - y rellena sus parámetros: el año, el cliente, el importe.
La herramienta se ejecuta en el servidor como si fueras tú: con tus permisos y sobre tu empresa.
El modelo redacta la respuesta a partir de los datos reales, y la interfaz la pinta como tabla o resumen.
Lo que hace único al Asistente IA es su arquitectura de conectores. El asistente es el mismo para todos, lo que cambia es a qué se conecta. En un mismo despliegue puedes tener un único sistema activo - por ejemplo, solo Business Central - o varios a la vez, y el asistente razona a través de todos. Hoy tenemos conectores para:
Nuestro propio ERP web, donde nació el Asistente. Consulta clientes, facturas, proyectos, cartera y CRM, y crea registros con confirmación.
Conectado a su API oficial para leer empresas, clientes, facturas de venta y compra, artículos y stock, y calcular rankings y resúmenes.
Para buscar, leer y resumir los mensajes del buzón del usuario que pregunta.
Para resolver dudas técnicas con fuentes oficiales.
Cuando hace falta información de fuera, siempre de forma explícita y controlada.
Para sistemas de terceros usamos MCP (Model Context Protocol), el estándar abierto de integración de asistentes, de modo que el catálogo de sistemas conectables es, en la práctica, ilimitado.
No es una maqueta. El Asistente IA está conectado en vivo a un Business Central Online real, en producción, a través de su API oficial. Y lo hace de la forma correcta: con la identidad del usuario que pregunta. Cada persona ve exactamente lo que su cuenta de Business Central le permite ver - ni más, ni menos - . Además, el despliegue se puede fijar a una única empresa: aunque el sistema tenga varias, el Asistente trabaja solo sobre la que se configure, desde la consola de administración y sin tocar código.
El acceso al Asistente es siempre con la cuenta de Microsoft 365 del usuario. Esto no es un detalle de comodidad: es la clave de la seguridad. Cuando el Asistente consulta tu Business Central o tu correo, actúa con tu propia identidad, no con un superusuario genérico. Hereda tus permisos en cada sistema: un comercial ve lo que un comercial puede ver, un contable, lo suyo. Nadie accede, a través del Asistente, a datos que no podría abrir a mano. Y si intentas usarlo con una cuenta que no está autorizada, no entra.
Es la diferencia entre «un asistente que lo ve todo» y «un asistente que te representa a ti».
El Asistente entiende varios lenguajes de entrada: texto, voz e imágenes. Trabajas en una interfaz de chat familiar, con historial de conversaciones a la izquierda para retomar cualquier consulta. Puedes hablarle: dictas la pregunta y él la transcribe y responde. Y, lo importante, la transcripción de voz también se ejecuta en tus servidores: tu audio no sale a ninguna nube. Puedes adjuntar una captura de pantalla, la foto de un albarán o un PDF, y el Asistente lee su contenido para trabajar con él.
En una empresa se manejan los datos más sensibles: contabilidad, facturación, clientes, correo. Por eso tomamos una decisión de partida que nos diferencia de casi todos los «copilotos» del mercado: el Asistente IA funciona sobre un modelo de inteligencia artificial alojado en servidores propios, no en la nube de terceros. Ni una sola línea de tus datos se envía a OpenAI, a Google ni a ningún proveedor externo por defecto. Si en algún caso quisieras usar un modelo en la nube, sería una decisión explícita y documentada, tenant por tenant, nunca por sorpresa.
El modelo se ejecuta on-premise, dentro de tu infraestructura. Tus datos no salen del perímetro de tu empresa.
El motor es independiente del modelo: hoy funciona con modelos locales de última generación, y mañana con el que prefieras, sin rehacer nada.
Para muchas empresas - y desde luego para las que manejan datos sujetos al RGPD - esto no es un extra: es la condición para poder usar IA sobre datos reales.
Leer es barato y de bajo riesgo. Escribir en un sistema de gestión es el terreno delicado. Por eso el Asistente sigue una regla innegociable: nada se escribe sin tu visto bueno. Cuando le pides crear o modificar algo, prepara la acción, te muestra un resumen claro de lo que va a hacer y solo la ejecuta cuando pulsas Confirmar. Es el patrón propose → confirm. Las operaciones contables e irreversibles - registrar asientos, remesas - quedan fuera del Asistente: esas las sigue gobernando el flujo controlado de cada sistema.
Cada conector nace en solo lectura, la escritura se habilita de forma explícita, sistema por sistema, desde la consola.
También al escribir, el Asistente actúa como el usuario, con sus permisos y sobre su empresa.
Cada interacción queda registrada: qué se preguntó, qué se ejecutó y con qué resultado.
El Asistente es un producto para clientes, pensado para instalarse en cada empresa. Por eso incluye una consola de administración desde la que, sin tocar código, se configura qué usuarios pueden acceder y a qué módulos, qué sistema está activo y contra qué empresa trabaja, qué modelo de IA se utiliza y qué conectores admiten escritura (deny-by-default). Todo se guarda automáticamente, sin botones de «guardar» repartidos: lo que cambias, queda.
Un asistente de IA bien hecho sobre tus sistemas tiene efectos muy concretos. En 3L Systems llevamos años construyendo y manteniendo el software de gestión de empresas reales, el Asistente IA es el siguiente paso: poner toda esa información a una frase de distancia, sin importar en qué sistema viva y sin que salga de tu casa.
Buscar, filtrar y saltar entre aplicaciones deja de comerte la jornada. Una pregunta y la respuesta llega.
En segundosLa información deja de ser solo de quien domina cada sistema: una pregunta sustituye a un informe que antes había que encargar.
Para todo el equipoA sistemas que hoy están separados. Menos formación, además: si la herramienta entiende el lenguaje natural, la curva de aprendizaje se desploma.
Adopción rápidaLa IA vive en casa, sobre tu infraestructura, y actúa con la identidad de cada usuario.
On-premiseProfundiza en estos temas en nuestro blog.
Crea un asistente de IA privado para tu empresa: conectado a tus datos, con tus permisos y en tus servidores. Qué necesitas y cómo se hace, paso a paso.
Cómo conectar la IA a Business Central y a tus documentos para preguntar en lenguaje natural. Copilot frente a IA a medida, integración y límites reales.
Qué es RAG: cómo hace que la IA responda con tus documentos reales, citando la fuente, y reduce las alucinaciones. Explicado fácil para empresas.
Te enseñamos el Asistente IA en una demostración sin compromiso - incluida su conexión real a Business Central - y valoramos contigo cómo conectarlo a tu ERP, tu correo, tu base de datos o tu Business Central.