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Cómo se actualiza Business Central (dos veces al año) sin romper nada

Contenido del artículo

Business Central se actualiza dos veces al año —una oleada en primavera y otra en otoño— y la clave para que esas actualizaciones no rompan nada es sencilla: probar primero la nueva versión en un entorno de pruebas (sandbox) con una copia de tus datos y tus personalizaciones, y solo después aplicarla a producción. En la versión en la nube (SaaS) la parte técnica la gestiona Microsoft, así que no hay servidores que parchear ni instalaciones manuales; el trabajo real está en validar, revisar las extensiones y elegir bien la ventana. En este artículo te explicamos el ciclo de actualizaciones, cómo funciona el sandbox y qué buenas prácticas seguimos para que actualizar sea un trámite y no un sobresalto.

El ciclo de actualizaciones de Microsoft

Microsoft mantiene Business Central en evolución continua mediante dos tipos de actualización que conviene distinguir:

  • Las grandes actualizaciones (oleadas de lanzamiento o release waves): son dos al año, una en primavera y otra en otoño. Cada oleada introduce funcionalidades nuevas, mejoras de rendimiento y novedades de Copilot e inteligencia artificial. Son las que cambian «de verdad» la versión de tu sistema.
  • Las actualizaciones menores mensuales: entre oleada y oleada, Microsoft publica correcciones y pequeñas mejoras de forma periódica. Son cambios de mantenimiento que apenas alteran la experiencia de uso.

Las fechas exactas de cada oleada las publica Microsoft en su calendario oficial, y conviene confirmarlas allí porque pueden ajustarse de un año a otro. Lo importante es interiorizar el ritmo: tu ERP no se queda quieto. En lugar de una gran migración cada cinco o siete años —como pasaba con las versiones clásicas de Navision— el sistema mejora en incrementos pequeños y predecibles.

La idea de fondo: con Business Central en la nube no eliges «si» actualizas, sino «cuándo» dentro de la ventana que marca Microsoft. Por eso el objetivo no es evitar las actualizaciones, sino llegar a cada una preparado.

Los entornos: producción y sandbox

Aquí está el corazón de una actualización tranquila. Business Central te permite tener, además de tu entorno de producción (donde trabaja tu empresa cada día), uno o varios entornos sandbox: copias de pruebas, aisladas del sistema real, donde puedes experimentar sin miedo.

Un sandbox se puede crear a partir de una copia de tus datos y de tus extensiones, de modo que reproduce tu realidad. En él puedes instalar la próxima versión antes de que llegue a producción y comprobar, con calma, que todo sigue funcionando: los procesos de venta y compra, la facturación, los informes, las integraciones y cualquier desarrollo a medida. Si algo falla, falla en el sandbox, no delante de tus clientes.

El Centro de administración de Business Central es donde se gestiona todo esto: ver la versión de cada entorno, crear sandboxes, consultar cuándo está programada la siguiente actualización y —dentro de la ventana permitida— elegir la fecha para que se aplique en el momento que menos moleste a tu operativa (por ejemplo, fuera de un cierre contable o de una campaña de ventas).

Probar las extensiones antes de actualizar

Casi ninguna empresa usa Business Central «tal cual sale de fábrica»: casi siempre hay personalizaciones, informes propios, conexiones con otros programas o funcionalidades de sector añadidas. Todo eso se implementa mediante extensiones, el modelo moderno de Business Central que mantiene tus adaptaciones separadas del núcleo del producto.

Esa separación es precisamente lo que permite que las actualizaciones convivan con tus desarrollos: como no «tocas» el estándar, cuando Microsoft actualiza el estándar tus extensiones siguen encima. Aun así, la buena práctica es no dar nada por sentado y validar cada extensión en el sandbox con la nueva versión:

  • Comprobar que todas las extensiones (propias y de terceros) son compatibles con la versión que llega.
  • Ejecutar los procesos críticos de tu empresa de principio a fin y verificar los resultados.
  • Revisar los avisos de obsolescencia que Microsoft publica con antelación, por si alguna función que usas va a cambiar o desaparecer.
  • Actualizar, si hace falta, las extensiones de terceros a su versión compatible antes de tocar producción.

El riesgo de que «algo se rompa» no viene tanto de las actualizaciones en sí como de personalizaciones antiguas, mal diseñadas o hechas al margen del modelo de extensiones. Si ese es tu caso, la solución no es dejar de actualizar —no puedes—, sino ordenar esos desarrollos. Puedes ver cómo abordamos esa parte en nuestra página de Power Apps y Extensiones.

Ventanas y buenas prácticas

Con el ciclo claro y el sandbox listo, actualizar sin sobresaltos es, sobre todo, una cuestión de método. Estas son las buenas prácticas que seguimos en 3L Systems para cada oleada:

  • Anticiparse al calendario: conocer con semanas de margen cuándo llega la oleada, no enterarse el día antes.
  • Actualizar primero el sandbox: instalar la nueva versión en pruebas y dedicar tiempo a validar procesos y extensiones.
  • Elegir bien la ventana de producción: programar la actualización real fuera de picos de trabajo, cierres o campañas, aprovechando la flexibilidad del Centro de administración.
  • Comunicar las novedades al equipo: avisar de los cambios visibles relevantes para que nadie se sorprenda al abrir el sistema.
  • Tener un plan si algo va mal: saber a quién llamar y cómo actuar. Un buen respaldo de datos y una política de copias sólida son la red de seguridad de cualquier cambio.

Ninguna de estas prácticas es complicada, pero requieren constancia dos veces al año. Ahí es donde tener un partner marca la diferencia: convierte cada actualización en un procedimiento repetible en lugar de una carrera contra el reloj.

La ventaja del modelo SaaS

Todo lo anterior es mucho más llevadero gracias a que Business Central en la nube funciona como servicio (SaaS). Frente al modelo antiguo, en el que actualizar significaba un proyecto técnico grande cada varios años —con servidores, ventanas de parada largas y migraciones costosas—, el modelo en la nube reparte el esfuerzo en pasos pequeños:

  • La infraestructura la gestiona Microsoft: no hay servidores propios que mantener ni parches que instalar a mano.
  • Siempre estás en una versión soportada: se acabó el «nos quedamos en la versión de hace ocho años porque actualizar da miedo», una situación que acababa dejando sistemas obsoletos e inseguros.
  • Las novedades llegan solas: mejoras de productividad, funciones de IA y correcciones de seguridad se incorporan sin proyectos aparte.
  • El coste es más predecible: en lugar de grandes desembolsos puntuales, el mantenimiento se distribuye en la suscripción.

Conviene ser honestos: el modelo SaaS no elimina por completo el trabajo, lo transforma. Sigue siendo necesario probar, revisar extensiones y acompañar a los usuarios en cada oleada. Lo que desaparece es el «gran salto» traumático cada varios años. Si quieres una visión general del producto, puedes leer nuestra guía ¿Qué es Business Central y por qué tu empresa lo necesita? o consultar la página de Dynamics 365 Business Central.

Preguntas frecuentes

¿Cada cuánto se actualiza Business Central?

En la nube (SaaS) recibe dos grandes actualizaciones al año —oleadas de lanzamiento— una en primavera y otra en otoño, más actualizaciones menores mensuales con correcciones y mejoras. Las fechas concretas las publica Microsoft en su calendario oficial y conviene confirmarlas allí.

¿Se puede posponer una actualización de Business Central?

Las grandes actualizaciones son obligatorias, pero desde el Centro de administración puedes elegir la fecha dentro de una ventana determinada para aplicarla cuando menos interfiera con tu operativa. Lo que no se puede es quedarse indefinidamente en una versión antigua: Microsoft mantiene el servicio siempre en versiones soportadas.

¿Una actualización puede romper mis personalizaciones?

Es poco probable si tus desarrollos están hechos como extensiones sobre el estándar y se prueban antes en sandbox. El modelo de extensiones está pensado para convivir con las actualizaciones. El riesgo aumenta con personalizaciones antiguas o mal diseñadas; por eso la prueba previa es la mejor garantía.

¿Qué es un entorno sandbox en Business Central?

Es un entorno de pruebas, separado del de producción, donde ensayas la nueva versión con una copia de tus datos y tus extensiones antes de aplicarla al sistema real. Permite validar que todo funciona y detectar incidencias sin afectar al trabajo diario.

¿Tengo que hacer algo yo cuando llega una actualización?

En la versión en la nube, la parte técnica la gestiona Microsoft: no hay que instalar servidores ni parches. Lo recomendable es que tu partner valide antes la actualización en sandbox, revise las extensiones y avise si algún proceso necesita ajuste. Tu equipo solo debe estar informado de las novedades relevantes.

¿Quieres actualizar
Business Central sin sobresaltos?

Nos encargamos de probar cada oleada en sandbox, revisar tus extensiones y elegir la ventana adecuada para que tu ERP esté siempre al día sin interrumpir tu negocio. Cuéntanos tu caso y te explicamos cómo lo hacemos.

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