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VeriFactu y factura electrónica obligatoria no son lo mismo: diferencias y plazos

Contenido del artículo

No, VeriFactu y la factura electrónica obligatoria no son lo mismo: son dos normativas distintas, con objetivos, alcances y plazos diferentes. VeriFactu regula cómo tu software registra y asegura cada factura para que no se pueda alterar, mientras que la factura electrónica obligatoria entre empresas (B2B) regula en qué formato se emiten, envían y reciben las facturas entre empresas y autónomos. Que compartan la palabra «factura» y lleguen en fechas próximas hace que mucha gente las confunda, pero cumplir una no significa cumplir la otra. Aquí te explicamos en qué se diferencian, qué plazos maneja cada una y cómo afecta a tu empresa, sin tecnicismos innecesarios.

Qué es VeriFactu (y qué no es)

VeriFactu nace del Reglamento que desarrolla la Ley Antifraude (Real Decreto 1007/2023) y de su normativa de desarrollo. Su objetivo es garantizar la integridad de los registros de facturación: que ninguna factura pueda borrarse ni modificarse en silencio una vez emitida.

Para conseguirlo, impone requisitos sobre el software de facturación, no sobre el formato de la factura que recibe tu cliente. En concreto, tu programa debe:

  • Generar un registro encadenado e inalterable de cada factura mediante una huella digital (hash) que enlaza cada registro con el anterior.
  • Incluir un código QR en la factura para verificar sus datos.
  • Mostrar la leyenda «VERI*FACTU» cuando el sistema opera en modo de remisión a la Agencia Tributaria.
  • Mantener un registro de eventos auditable y permitir la exportación estandarizada de los datos.
  • Estar preparado para remitir los registros a la AEAT.

Dicho en corto: VeriFactu es una obligación sobre cómo se comporta tu programa al facturar. No te dice en qué formato tiene que viajar la factura hasta tu cliente.

Qué es la factura electrónica obligatoria (B2B)

La factura electrónica obligatoria entre empresas procede de la Ley 18/2022, «Crea y Crece», y de su desarrollo reglamentario (en este artículo lo citamos como Real Decreto 238/2026 a modo de referencia; conviene confirmar la referencia y fecha exactas del reglamento finalmente aprobado). Su finalidad es muy distinta a la de VeriFactu: combatir la morosidad y digitalizar las relaciones comerciales obligando a que las facturas entre empresas y autónomos se emitan y reciban en formato electrónico estructurado.

«Estructurado» significa que la factura deja de ser un PDF o un papel para convertirse en un fichero de datos que los sistemas pueden leer automáticamente, como el formato Facturae (un XML muy usado, por ejemplo, para facturar a la Administración) u otros formatos admitidos. El modelo previsto contempla el uso de plataformas de intercambio, con una vía pública (una solución de la Administración) y vías privadas (plataformas privadas que cumplan los requisitos e interoperen entre sí).

Aquí la clave no es la integridad interna de tu software, sino el formato y el intercambio de la factura entre quien la emite y quien la recibe, además de la información de estados (por ejemplo, factura aceptada o pagada).

La diferencia en una frase: VeriFactu vigila cómo tu programa guarda y asegura cada factura; la factura electrónica obligatoria define en qué formato la envías y la recibes de otras empresas. Una mira hacia dentro de tu sistema; la otra, hacia la relación con tus clientes y proveedores.

VeriFactu vs. factura electrónica: las diferencias que importan

Si tuviéramos que resumir en qué se separan ambas obligaciones, estos son los puntos que de verdad marcan la diferencia:

  • Norma de origen: VeriFactu viene de la Ley Antifraude y el RD 1007/2023; la factura electrónica B2B, de la Ley Crea y Crece y su reglamento de desarrollo.
  • Qué regula: VeriFactu, la integridad y trazabilidad del registro de facturación dentro del software; la factura electrónica, el formato estructurado y el intercambio de la factura entre empresas.
  • A quién mira: VeriFactu se centra en la relación entre tu software y la AEAT; la factura electrónica, en la relación comercial entre emisor y receptor.
  • Formato de la factura: VeriFactu no impone un formato para tu cliente; la factura electrónica sí exige un formato electrónico estructurado.
  • Plazos: distintos y con calendarios independientes, como vemos a continuación.

Por eso pueden, y suelen, convivir: una empresa puede tener que registrar sus facturas conforme a VeriFactu y, además, intercambiarlas en formato electrónico estructurado con sus clientes empresariales.

Plazos: dos calendarios diferentes

Aquí es donde más se nota que son normativas separadas, porque cada una tiene su propio calendario. Las fechas las fija la normativa y conviene tomarlas como referencia a confirmar, ya que pueden ajustarse.

Plazos de VeriFactu

  • Sociedades sujetas al Impuesto de Sociedades: referencia habitual a partir del 1 de enero de 2027.
  • Autónomos y resto de obligados: referencia habitual a partir del 1 de julio de 2027.

Plazos de la factura electrónica B2B

El calendario de la factura electrónica obligatoria se escalona según el tamaño de la empresa (normalmente, primero las de mayor facturación y después el resto) y empieza a contar a partir de la aprobación y publicación del reglamento de desarrollo. Hasta que ese reglamento esté plenamente en vigor, las fechas concretas deben tomarse como provisionales. La recomendación práctica es seguir su tramitación y no dar por cerrada ninguna fecha sin verificarla.

Si quieres ver el contexto normativo completo y cómo encajan estas obligaciones con el resto de tu fiscalidad, puedes consultar nuestra página de Cumplimiento fiscal y normativa.

De dónde viene la confusión

La mezcla es comprensible: ambas llegan en un horizonte temporal parecido, las dos hablan de «facturas» y las dos implican a tu software de gestión. Pero confundirlas tiene un coste real. Quien piensa «ya tengo factura electrónica, así que VeriFactu está cubierto» puede llevarse una sorpresa, y al revés también. Son capas distintas que tu sistema debe resolver por separado, aunque idealmente lo haga de forma integrada.

La buena noticia es que un único sistema bien planteado puede dar respuesta a las dos: un ERP preparado para registrar facturas conforme a VeriFactu y, a la vez, capaz de emitir y recibir factura electrónica estructurada cuando esa obligación entre en vigor. Si trabajas con Dynamics 365 Business Central o valoras un ERP propio como Vindex ERP, lo lógico es comprobar que ambos caminos están cubiertos.

Qué deberías hacer ahora

No hace falta correr, pero sí ordenar la situación con tiempo. Estos pasos te ayudan a llegar conforme y sin sustos:

  • Identifica qué te afecta: si facturas con software y operas con otras empresas, probablemente te alcancen ambas normativas en fechas distintas.
  • Pregunta a tu proveedor: confirma si tu ERP o programa estará preparado para VeriFactu y para la factura electrónica B2B, y con qué plazos.
  • Verifica el calendario vigente: trata las fechas de este artículo como referencia y contrasta el estado real de cada reglamento.
  • Planifica con margen: adaptar el software con antelación evita prisas, errores y costes de última hora.

Si no tienes claro qué obligación te aplica primero ni si tu sistema actual está preparado, lo más sensato es que alguien revise tu caso concreto. En 3L Systems analizamos qué facturas y software usas hoy y te decimos el camino más corto para llegar conforme a ambas normativas y a tiempo.

Preguntas frecuentes

¿VeriFactu y la factura electrónica obligatoria son lo mismo?

No. Son dos obligaciones distintas. VeriFactu regula cómo tu software de facturación registra cada factura de forma encadenada e inalterable. La factura electrónica obligatoria entre empresas (B2B), de la Ley Crea y Crece, regula que las facturas entre empresas y autónomos se emitan, envíen y reciban en un formato electrónico estructurado. Pueden convivir y conviene tener claras ambas.

¿Tengo que cumplir las dos normativas?

En muchos casos sí, porque cada una persigue un objetivo diferente. VeriFactu afecta a quien emite facturas con un programa informático; la factura electrónica B2B afecta a las relaciones comerciales entre empresas y autónomos en España. Si facturas con software y operas con otras empresas, lo más probable es que te alcancen ambas, aunque en fechas distintas.

¿Cuándo entra en vigor cada una?

Las fechas las fija la normativa y conviene confirmarlas porque pueden ajustarse. Para VeriFactu, la referencia habitual es enero de 2027 para sociedades sujetas al Impuesto de Sociedades y julio de 2027 para autónomos y el resto. Para la factura electrónica B2B, el calendario se escalona según la facturación de la empresa una vez aprobado y desarrollado su reglamento. Toma estas fechas como referencia y verifica el calendario vigente.

¿Es lo mismo Facturae que VeriFactu?

No. Facturae es un formato de factura electrónica estructurada (un XML) usado, por ejemplo, para facturar a la Administración. Tiene que ver con la factura electrónica, no con VeriFactu. VeriFactu no impone un formato de factura para el cliente, sino reglas sobre cómo el software registra y asegura la integridad de cada factura.

¿Un mismo software puede cubrir las dos obligaciones?

Sí. Un ERP o software de facturación bien diseñado puede estar preparado para VeriFactu (registro encadenado, QR, exportación) y, a la vez, para emitir y recibir factura electrónica estructurada cuando esa obligación entre en vigor. Lo importante es comprobar con tu proveedor que el sistema contempla ambas y con qué plazos.

¿No sabes qué normativa
te afecta y cuándo?

Revisamos tu caso y te decimos qué necesitas para estar conforme a VeriFactu y a la factura electrónica, y en qué orden. Primera consultoría gratuita y sin compromiso.

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